El 40% de la población mundial ha estado expuesta a niveles nocivos de ozono en lo que va 2026, según Copernicus
El 50% de la población en Europa ha estado expuesta a niveles de ozono deficientes, muy deficientes o extremadamente deficientes

MADRID, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -
Casi el 40% de la población mundial ha estado expuesta a niveles peligrosos de ozono troposférico debido al calor extremo y la contaminación atmosférica de origen humano, según un nuevo análisis global llamado 'Atmosphere Watch' publicado este miércoles por el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS), gestionado por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM) en nombre de la Comisión Europea.
Este informe ofrece una instantánea global de la contaminación atmosférica transfronteriza (incluido el ozono, el humo procedente de la quema de biomasa y el polvo del desierto) durante los primeros ocho meses de 2026; los fenómenos que han determinado la calidad del aire en todos los continentes; y el impacto en las personas, los medios de vida y el medioambiente.
El ozono troposférico se forma cuando los contaminantes precursores (entre otros los óxidos de nitrógeno y los compuestos orgánicos volátiles procedentes de fuentes como el transporte, la industria, los disolventes domésticos, la vegetación y los incendios forestales) reaccionan bajo la luz solar en condiciones meteorológicas favorables, como las grandes olas de calor. Es perjudicial para la salud humana, los ecosistemas y el rendimiento de los cultivos.
Copernicus ha explicado que estos factores se han combinado en 2026 para generar altos niveles de concentración de ozono troposférico en muchas regiones. De acuerdo con la investigación, la región más afectada ha sido Asia, donde el 60% de la población ha estado expuesta a niveles extremadamente altos de ozono.
El porcentaje asciende al 90% si se tiene en cuenta también a quienes han estado expuestos a niveles deficientes y muy deficientes. El estudio explica que la contaminación industrial y del transporte, junto con múltiples fuentes naturales de emisiones de precursores, han contribuido a los altos niveles de ozono registrados en Asia.
Tras Asia, las más afectadas han sido Europa y América del Norte. En lo que respecta a Europea, el organismo europeo ha apuntado a que el 50% de la población del continente ha estado expuesta a niveles de ozono deficientes, muy deficientes o extremadamente deficientes este año. "Las repetidas olas de calor en Europa contribuyeron a una exposición significativa al ozono durante los meses de verano, lo que ilustra la relación cada vez más interconectada entre los fenómenos climáticos extremos y la calidad del aire", ha avisado.
En líneas generales, gran parte del hemisferio norte por encima del objetivo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el otro extremo, el 5% de la población mundial ha estado expuesta a niveles de ozono "buenos", dentro de las directrices del organismo mundial.
CONTAMINACIÓN TRANSFRONTERIZA
Entre las características definitorias de lo que va de año, Copernicus ha apuntado también a cómo la contaminación cruzó fronteras y continentes, con el humo de los incendios forestales, el polvo del desierto y otras formas de contaminación atmosférica nociva para la salud. Por ejemplo, ha destacado que está aumentando la exposición global al humo de los incendios forestales debido a la mayor intensidad de estos incendios cerca de zonas pobladas.
Por esta parte, ha apuntado a la actividad de los incendios en Canadá y el oeste de EEUU; así como los incendios estacionales en Asia. "La llegada de El Niño, que, según las previsiones, será uno de los más intensos de los últimos años, ya está agravando las condiciones de los incendios en Indonesia. Es probable que otras regiones, incluida la Amazonía, experimenten condiciones similares el próximo año", ha advertido.
Además, ha apuntado a cómo el polvo del Sáhara se ha desplazado en repetidas ocasiones mucho más allá del norte de África. "Estos fenómenos demuestran por qué la calidad del aire no puede entenderse únicamente a través de las emisiones locales", ha subrayado.
EL OZONO, UN RETO GLOBAL "ESPECIALMENTE COMPLEJO"
Para el organismo europeo, el ozono, como contaminante secundario, sigue siendo un reto global "especialmente complejo", influido por la temperatura y la radiación solar, así como por la larga vida útil de este contaminante en la atmósfera.
La directora del Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS), Laurence Rouil, ha afirmado que la contaminación por ozono es un claro recordatorio de lo "interconectados" que están la afmósfera, el clima, la salud y los medios de vida.
"La contaminación y el cambio climático afectan a la composición química del aire que respiramos, determinan la salud de nuestros ecosistemas e incluso condicionan nuestra capacidad para cultivar alimentos", ha señalado.
A su vez, ha avisado de que la contaminación atmosférica "no respeta" las fronteras nacionales ya que el humo de los incendios forestales, las emisiones procedentes de la quema de biomasa y las columnas de polvo del Sáhara pueden recorrer miles de millas para afectar a comunidades muy alejadas de su lugar de origen.
"Todo ello pone de manifiesto la urgente necesidad de adoptar medidas a nivel mundial, basadas en datos contrastados, en materia de calidad del aire, que se apliquen en estrecha consonancia con las medidas climáticas. Esto solo es posible utilizando el tipo de datos casi en tiempo real que hoy ha destacado el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus", ha puesto en valor.







