AI denuncia tortura y trato degradante de militares a migrantes tras visitar Ceuta y recopilar 22 testimonios

Menores migrantes reclaman protección a España, a 28 de septiembre de 2026, en Ceuta (España).
Menores migrantes reclaman protección a España, a 28 de septiembre de 2026, en Ceuta (España). Marcos Moreno - Europa Press

MADRID 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

Amnistía Internacional denuncia tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes por miembros de las Fuerzas Armadas españolas a migrantes que permanecen en Ceuta tras la entrada masiva del 30 y 31 de julio tras visitar la ciudad autónoma del 10 al 15 de septiembre, entrevistarse con más de 65 migrantes y solicitantes de asilo y recopilar 22 testimonios directos.

Según critica la organización, estas prácticas parecen responder a un "patrón, en particular por unidades de Regulares y de la Legión", contra personas migrantes, que permanecen en Ceuta "en una situación de desprotección y son objeto de abusos".

Los testimonios recopilados, según detalla, atribuyen a militares que patrullan la ciudad "palizas, acoso, humillaciones y el robo de dinero y confiscación y rotura de teléfonos móviles de personas migrantes sin importar su edad, condición o género". Entre los entrevistado, había 31 menores con edades comprendidas entre los 13 y 17 años, y 26 mujeres, dos de ellas embarazadas. También se entrevistó con 12 personas que indicaron que habían pedido asilo o tenían intención de hacerlo. Todas eran personas racializadas procedentes de Marruecos, Argelia, Somalia, y Yemen.

CARTA A SÁNCHEZ Y VIVAS

AI se ha dirigido por carta a los presidentes del Gobierno de España y del Gobierno de Ceuta para compartir estas conclusiones y pedir un plan urgente que proporcione ayuda humanitaria adecuada y una acogida digna.

Asimismo, pide a las comunidades autónomas que cumplan con la legislación vigente.

Por otro lado, Amnistía Internacional quiere enviar un mensaje de solidaridad y apoyo a la ciudadanía de Ceuta, al tiempo que reconoce la dificultad de la labor de las fuerzas armadas y de las fuerzas y cuerpos de seguridad para hacer frente a una "situación compleja", que ha incluido también la detención de más de 30 personas migrantes por agresiones a militares.

La organización asegura haber documentado, gráfica y audiovisualmente, cuerpos magullados de migrantes con lesiones que "parecen compatibles" con golpes de defensas rígidas -porras reglamentarias-.

Por ejemplo, dos chicos marroquíes entrevistados presentaban estas lesiones en la cabeza, una zona muy sensible. Otro chico marroquí contó que llevaba 25 días sin poder caminar, tras haber sido empujado por un militar desde una altura .

Otro chico marroquí y otro argelino relataron haber sido golpeados reiteradamente con porras y puñetazos mientras estaban inmovilizados con bridas de sujeción, cuyas marcas en las muñecas pudo constatar la organización: "Cuando terminaron, me tiraron por un terraplén", contó uno de ellos.

"Entre las prácticas denunciadas por las personas entrevistadas figuran insultos y amenazas constantes para que abandonen Ceuta, impedirles dormir por la noche y transitar de día, obligar a los jóvenes a raparse el pelo, arrodillarse para besar una cruz cristiana a personas que son musulmanas, golpearles fuertemente y con brutalidad en la cabeza y la espalda con porras y botas, y retirarles la comida si se niegan a cumplir una orden", añade la organización.

VIOLENCIA CONTRA MUJERES MARROQUÍES

También asegura que esta violencia es también ejercida contra las mujeres marroquíes incluyendo insultos, humillaciones y vejaciones de carácter sexual.

Además, AI asegura haber confirmado con videos testimonios sobre algunos militares que han llegado a actuar de noche y encapuchados contra las personas migrantes.

También recoge la documentación del colectivo Border Resistance, una "documentación exhaustiva de alegaciones de uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas armadas, Policía Nacional y Guardia Civil", destacando vídeos que muestran golpes con defensas y patadas a migrantes tendidos en el suelo, y partes médicos que acreditan lesiones.

Del mismo modo, critica que "cientos de menores" permanecen en la calle "sin ninguna cobertura", así como familias familias con niños y niñas, y mujeres que llevan semanas durmiendo a la intemperie en los asentamientos mencionados.

Lamenta también que "cientos" de mujeres siguen sin recibir ningún tipo de respuesta por parte de las autoridades. También recuerda que se han reportado casos de violencia sexual con un total de 39 víctimas: 38 mujeres y un hombre, de las cuales 14 son menores de edad.

La organización también ha documentado "hostigamiento diario de naturaleza racista, xenófoba e islamófoba" y asegura que el "perfilamiento racial" afecta no solo a personas migrantes, sino también a ceutíes de origen marroquí o percibidos así.

"El equipo de Amnistía Internacional presenció cómo un grupo de militares se dirigía a personas racializadas que hablaban entre ellas sentadas en un banco público cerca del centro de la ciudad preguntándoles si "eran de aquí" y obligándolas a marcharse del lugar. Al preguntar por el motivo de esa pregunta, la respuesta que recibieron fue: "Tenemos órdenes para que no se sientan cómodos", asegura la organización.

CARENCIAS

En general, Amnistía Internacional asegura que ha comprobado carencias de agua potable, duchas, elementos de aseo e higiene, ropa limpia y atención sanitaria en los asentamientos de las playas de Benítez y el Trampolín, las Naves del Tarajal, las afueras del CETI, el Centro ecuestre de La Hípica de Ceuta, el terreno anexo a la mezquita de Sidi Embarek y otras zonas, como el bosque que rodea la ciudad o barrios periféricos como Loma Colmenar y afueras de el barrio de El Príncipe.

La organización también asegura haber recibido testimonios que señalan discriminación y comentarios racistas y xenófobos al acudir al hospital por parte de algunos miembros del personal sanitario, dirigiéndose a ellos como "invasores", y obligándolas a permanecer en la calle.

Amnistía Internacional ha recogido testimonios de personas con heridas abiertas en la cabeza que denunciaban muchas horas de espera en la calle para ser atendidas por parte del personal sanitario, así como hostigamiento por parte de los militares que patrullan alrededor del hospital. También recogió el testimonio de un hombre en silla de ruedas y con lesiones severas en tobillos, brazos y torso después de ser empujado por militares desde una altura de más de seis metros a quien, según sus declaraciones, no le habían hecho ni una sola radiografía, únicamente un vendaje de emergencia.

Amnistía Internacional reconoce el trabajo de periodistas sobre el terreno y lamenta el "hostigamiento" que sufren tanto los profesionales de la información como ONG sobre el terreno. En este sentido, recalca que la propia delegación de Amnistía Internacional fue identificada por miembros de la Policía Nacional durante su trabajo de investigación y recibió "hostigamiento, desprecio e insultos" por parte de un grupo de militares.

Ante esta situación reclama: asegurar de manera inmediata la asistencia humanitaria adecuada y condiciones dignas de acogida; asegurar la pronta y adecuada identificación de vulnerabilidades; Ordenar a las fuerzas armadas y las fuerzas y cuerpos de seguridad el cese inmediato de todo ataque u hostigamiento; investigar de manera pronta, imparcial, independiente y exhaustiva las alegaciones de abusos; respetar de manera absoluta el principio de no devolución a países donde personas puedan correr riesgo y prohibir las expulsiones colectivas; condenar pública y explícitamente, por parte de autoridades y representantes políticos, los discursos racistas, xenófobos e islamófobos.