El huerto del Papa en los Jardines Vaticanos se convierte en 100% orgánico

MADRID 18 Ago. (EUROPA PRESS) -
El huerto del Papa, situado junto al monasterio Mater Ecclesiae en los Jardines Vaticanos, se ha convertido en un cultivo completamente orgánico, en consonancia con la encíclica 'Laudato si' del Papa Francisco, de forma que el objetivo ya no es la máxima producción, sino el "respeto por el ciclo de cada planta y del suelo".
El portal de noticias del Vaticano, Vatican News, ha recordado que este "cuidado de la creación" fue también invocado por el papa León XIV en 2025, en un discurso ante agrónomos y silvicultores italianos, a quienes invitó a considerar su trabajo como "una forma concreta de caridad hacia nuestra Madre Tierra y hacia las generaciones futuras", ya que la tierra "no es una posesión, sino un don", y quienes la cultivan "con respeto y sabiduría participan en la obra creadora de Dios".
Frente al uso histórico de estiércol procedente de las Villas Pontificias de Castel Gandolfo, en la actualidad solo se emplea fertilizante granulado certificado, elegido según la estación y el tipo de planta. El medio ha informado además de que las buenas prácticas agronómicas reducen la necesidad de pesticidas, ya que el número y la actividad de los parásitos se mantienen por debajo del umbral de daño, y que cada intervención se registra en un cuaderno de campo, tal y como exige la ley para los tratamientos que requieren licencia.
Para mantener la fertilidad del suelo se practica la rotación de cultivos, con leguminosas como las judías verdes que fijan nitrógeno de forma natural y este año se ha probado un fertilizante a base de algas marinas en los tomates.
Asimismo, las plántulas empleadas proceden del exterior y ya han sido tratadas según criterios naturales, ya que se prefiere trabajar con plántulas compradas en lugar de semilleros propios para limitar el riesgo de propagación de enfermedades que podrían comprometer toda la cosecha. No obstante, Vatican News ha indicado que ya se está considerando la creación de un semillero interno, junto con un invernadero para bonsáis.
Esta parcela es gestionada por el Servicio de Jardines y Medio Ambiente, dirigido por el experto forestal Stefano Giampaolo, dentro de la Dirección de Infraestructuras y Servicios de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, que dirige Salvatore Farina.
Por su parte, el jardinero Gilberto Bianchi se encarga de su cuidado diario en cuatro parcelas que suman casi 400 metros cuadrados de superficie cultivable, con el apoyo de un grupo de jóvenes colaboradores a quienes va transmitiendo su experiencia. Además, las religiosas del convento indican de vez en cuando qué cultivos se necesitan y que el riego sigue siendo completamente manual.
LAS RELIGIOSAS ELABORAN PRODUCTOS CON LOS INGREDIENTES DEL HUERTO
El Vaticano ha explicado que el calendario de cultivos sigue "fielmente" las estaciones, con productos como ajo fresco, albahaca, plantones, chiles --entre ellos una variedad peruana reconocida por su intensidad--, cítricos y calabazas que maduran hasta noviembre.
Este año, a petición de las religiosas, se han plantado también kiwis, mientras que entre finales de agosto y principios de septiembre comienza la siembra de invierno, con repollo, brócoli, espinacas y lechuga. Según Vatican News, mayo es el mes de mayor actividad, mientras que el verano, por el calor, es la estación más difícil, periodo en el que llegan al final de su ciclo los tomates, las berenjenas, los pimientos, las judías verdes, los calabacines y los pepinos.
Respecto a los cítricos del huerto, se trata de plantas centenarias, de unos 150 años, a las que se han injertado a lo largo del tiempo diferentes variedades hoy descatalogadas y que se cultivan sin ningún tratamiento. Con ellos, las religiosas elaboran mermeladas, cáscaras confitadas y galletas, algunas de las cuales se ofrecen a los huéspedes y otras se venden.
Además, a lo largo de los años, los productos de esta parcela también han abastecido a organizaciones benéficas como Casa Dono di Maria, una sección que, según el medio vaticano, se está reactivando con "renovado impulso".
La historia de este huerto se remonta a la Edad Media, cuando el papa Nicolás III Orsini, al trasladar la residencia papal de Letrán al Vaticano entre 1277 y 1280, decidió crear un huerto frutal y un viridarium rodeado por los nuevos muros, un espacio productivo destinado a abastecer la mesa papal.
Ocho siglos después, esa vocación se mantiene junto al monasterio encargado por Juan Pablo II y construido entre 1992 y 1994 para una comunidad de clausura dedicada a la oración por el Papa. El papa emérito Benedicto XVI también disfrutaba paseando entre esos mismos parterres durante sus días de oración y estudio.






