Dyson W1 PencilWash es más ligera y eficaz, pero deja una pregunta pendiente

Dyson W1 PencilWash
Dyson W1 PencilWashEUROPA PRESS

   MADRID, 30 Sep. (EDIZIONES/Portaltic) -

   Dyson amplía su catálogo para el cuidado del hogar con la nueva Dyson W1 PencilWash, una evolución de su fregona eléctrica que mantiene las señas de identidad de la marca: diseño, ingeniería y facilidad de uso. Esta generación pesa solo 2,4 kg, puede trabajar prácticamente en horizontal y estrena un sistema que separa los residuos húmedos de los secos. Hay mejoras importantes, aunque también queda una pregunta: ¿son suficientes para justificar un dispositivo dedicado exclusivamente a fregar? Hemos podido probarla y os vamos a contar nuestras primeras impresiones.

   La experiencia de Dyson en el cuidado del suelo juega a su favor. Buena parte de lo aprendido durante años con sus aspiradoras aparece aquí aplicado a problemas como el pelo, la maniobrabilidad o el mantenimiento. La compañía mantiene el formato compacto de la PencilWash original, pero mejora tanto la limpieza como la gestión posterior de la suciedad.

   Una de las principales novedades es su rodillo híbrido de 84.000 filamentos de microfibra, con un 16% más de fibras que el modelo anterior. Doce puntos de hidratación distribuyen continuamente agua limpia para recoger residuos secos, líquidos y manchas. Según Dyson, el resultado es además un suelo un 50% más seco que con la generación anterior y con menos marcas de agua. En nuestra experiencia, estos avances se perciben en el día a día y son claves cuando lo usamos sobre una superficie más sensible, como el parqué.

   También mejora la recogida del pelo. El rodillo incorpora cerdas de nailon capaces de capturar incluso pelo mojado y un nuevo cepillo antienredos situado detrás evita que termine enrollándose alrededor del mecanismo.

   Otro cambio importante -vinculado al punto anterior- está en la gestión de los residuos. La W1 PencilWash separa la suciedad húmeda de la seca directamente en el cabezal, facilitando su eliminación. Además, funciona sin filtros y prescinde de conductos internos para la suciedad, reduciendo posibles obstrucciones y simplificando el mantenimiento.

ACCESO A CASI CUALQUIER ESPACIO

   El formato sigue siendo uno de sus grandes argumentos. Pesa 2,4 kg, deja solo 470 gramos de peso percibido en la mano y cuenta con un mango de 38 mm. Además, puede inclinarse hasta 180 grados y quedarse a solo 75 mm del suelo, algo especialmente útil para limpiar debajo de muebles bajos.

   Sobre el papel y pese a su tamaño, tampoco está limitada a pequeñas limpiezas. Su depósito de 300 ml permite cubrir hasta 320 metros cuadrados y ofrece 45 minutos de autonomía con una batería intercambiable (esto último, si hemos podido confirmarlo durante esta semana de pruebas). Cuenta además con dos modos de hidratación y es compatible con la solución Dyson 02 Probiotic, formulada específicamente para sus fregonas eléctricas. Hay algunos compuestos más baratos que podríamos usar, pero hecha la inversión en un dispositivo como el de Dyson merece la pena utilizar sus productos dedicados.

   La base de carga, por su parte, nos deja un sabor agridulce. El soporte del tubo tiene una estética cuidada, con el característico azul metálico de Dyson, y está claramente pensado para permanecer a la vista, casi como ese símbolo de diseño y estatus que la marca ha conseguido construir alrededor de algunos de sus productos. La bandeja de goteo del cabezal, sin embargo, transmite una sensación bastante menos premium por su acabado en plástico y resulta más difícil imaginarla expuesta permanentemente en una cocina o un salón.

   Y esto enlaza con nuestra principal duda sobre la W1 PencilWash. Puede tener mucho sentido en una cocina o un baño donde sea necesario limpiar constantemente, pero son precisamente espacios en los que no siempre sobra sitio para tener otro dispositivo a mano. A diferencia del aspirador, cuya compra está completamente normalizada, una fregona eléctrica todavía compite directamente con una fregona tradicional y un cubo: una solución muy barata, sencilla y que muchos usuarios utilizan con menor frecuencia. Por 349 euros, Dyson ofrece una alternativa mucho más sofisticada, cómoda e higiénica; la cuestión será si esas ventajas son suficientes para encontrarle un hueco permanente en casa.