La Policía refuerza la tesis del asesinato de la mujer degollada en Usera en 2024 al ratificar múltiples puñaladas

Archivo - Fachada de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid, a 26 de septiembre de 2025, en Madrid (España).
Archivo - Fachada de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid, a 26 de septiembre de 2025, en Madrid (España).Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

MADRID 15 Sep. (EUROPA PRESS) -

Agentes de la Policía Nacional han descrito durante la sesión de este lunes del juicio por el crimen de Usera de 2024 las múltiples puñaladas que recibió Diana M., unas lesiones que provocaron salpicaduras de sangre en las paredes y diferentes objetos de la habitación donde fue localizada.

Los hechos ocurrieron el 30 de diciembre de 2024 en el distrito madrileño de Usera, en el domicilio que compartían el acusado y la víctima. Ambos mantuvieron una discusión después de que la mujer regresara a casa tras salir de fiesta y, en el transcurso de la misma, el procesado la atacó con un cuchillo y le asestó múltiples puñaladas, provocándole finalmente la muerte.

La pericial policial ha detallado ante el tribunal la inspección ocular realizada en la vivienda tras el crimen, así como la recogida de muestras y el análisis de los indicios encontrados en el dormitorio. Los agentes han explicado que localizaron a la mujer tendida sobre la cama y que presentaba varias heridas, además de pequeños cortes distribuidos a lo largo del cuerpo.

Durante la inspección de la estancia, los investigadores documentaron la presencia de numerosas salpicaduras de sangre tanto en las paredes como en distintos objetos de la habitación, además de otros vestigios relacionados con la agresión.

Los agentes realizaron fotografías, tomaron muestras de las manchas de sangre y recogieron diferentes evidencias durante la inspección ocular con el objetivo de reconstruir cómo se produjo el ataque.

Estos elementos de la pericial inciden en la tesis de la acusación de que la víctima sufrió una agresión especialmente violenta y con múltiples puñaladas, circunstancia que podría reforzar la existencia de ensañamiento, una de las circunstancias que diferencian el asesinato del homicidio.

El acusado, que se enfrenta a una petición de prisión por asesinato, reconoció ayer ante el tribunal que atacó a su pareja con un cuchillo durante una discusión ocurrida después de que la mujer saliera de fiesta sin él y regresara al domicilio en estado de embriaguez.

DISCULPAS DEL ACUSADO

Durante su declaración, el procesado manifestó su arrepentimiento y aseguró que no pretendía llegar hasta ese extremo. "Pido disculpas. No quería llegar tan lejos. Se me fue de las manos", afirmó ante el tribunal.

El juicio arrancó el pasado viernes y durante las próximas sesiones está previsto que continúe la práctica de la prueba, incluida la declaración de distintos testigos y peritos.

La acusación sostiene que el procesado actuó contra su pareja de forma deliberada y con una violencia que evidenciaría el ensañamiento. La defensa, por su parte, trata de desvincular los hechos de la calificación de asesinato y cuestiona las circunstancias concretas en las que se produjo la agresión.

La prueba pericial practicada ha permitido al tribunal conocer de primera mano las condiciones en las que quedó la habitación tras el ataque, con la víctima sobre la cama y restos de sangre en diferentes puntos de la estancia, unos indicios que deberán ser valorados junto al resto de las pruebas al término del juicio.

El representante del Ministerio Público solicita una pena de 26 años de prisión por un delito de quebrantamiento de medida cautelar y otro de asesinato, al igual que reclama la acusación particular, que suma reincidencia como una circunstancia agravante de la responsabilidad criminal. La Comunidad de Madrid, que ejerce la acusación popular, reclama la misma pena de cárcel.

HECHOS JUZGADOS

Según el relato del fiscal, el procesado mantenía desde agosto de 2024 una relación sentimental con la víctima. La Fiscalía recuerda que sobre el acusado pesaba una orden de alejamiento dictada el 22 de noviembre de 2024 por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 11 de Madrid, que le prohibía aproximarse a menos de 500 metros de la mujer y comunicarse con ella por cualquier medio.

En uno de los episodios de violencia de género la mujer tuvo que huir por el balcón de su vivienda. No obstante, sostiene que, siendo plenamente consciente de la vigencia de esa medida, reanudó la convivencia con la víctima antes del 30 de diciembre de ese año.

El fiscal relata que sobre las 2.00 horas del 30 de diciembre de 2024 ambos mantuvieron una discusión en la habitación que compartían a raíz de que la mujer hubiera salido de fiesta. Cuando la víctima se encontraba en ropa interior, preparada para acostarse y tras haber consumido alcohol, el acusado decidió acabar con su vida.

Para ello, presuntamente cogió un cuchillo de cocina de 33 centímetros de longitud y le asestó varias puñaladas en el cuello y el tórax, alcanzando la arteria carótida y la vena yugular, lo que le provocó la muerte por un shock hipovolémico en un breve espacio de tiempo.

Tras los hechos, el acusado abandonó la vivienda y fue detenido ese mismo día por la Policía. Dos días después, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 6 de Madrid acordó su ingreso en prisión provisional.

Para estos hechos, la Fiscalía solicita un año de prisión por el delito de quebrantamiento de medida cautelar y 25 años de cárcel por un delito de asesinato, al apreciar las agravantes de parentesco y de discriminación por razón de género.

Asimismo, reclama la imposición de una medida de libertad vigilada durante cinco años una vez cumplida la pena y una prohibición de aproximarse y comunicarse durante 30 años con el hijo menor de la víctima.

En concepto de responsabilidad civil, el Ministerio Público interesa que el acusado indemnice con 340.000 euros al hijo menor de la fallecida por la pérdida de su madre y con 85.000 euros a cada uno de los padres de la víctima.