Hasta el 2 de noviembre
Los hermanos Forteza funden miradas en CaixaForum Madrid con 'Rumores infundados', una inmersión al enigma del rostro
La exposición reúne 26 pinturas y esculturas y propone al visitante adentrarse sin prejuicios en el enigma de la imagen

MADRID, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -
Los hermanos Javier y Rafa Forteza exploran el enigma del rostro, los límites de la imagen y la potencia de la abstracción en 'Rumores infundados', una exposición que reúne 26 pinturas y esculturas y que podrá visitarse de forma gratuita en CaixaForum Madrid hasta el próximo 2 de noviembre.
La directora de CaixaForum Madrid, Isabel P. Fuentes; el comisario de la muestra y director de Es Baluard Museu d'Art Contemporani de Palma, David Barro, y los dos artistas han presentado este lunes el proyecto, que abrirá al público este martes tras su paso por CaixaForum Palma.
La exposición es fruto de la primera colaboración entre la Fundación 'la Caixa' y Es Baluard Museu y destaca por ser "una fusión de dos recorridos artísticos independientes", ha explicado Fuentes durante la presentación, donde ha resaltado la naturalidad con la que dialogan las obras pese a que los hermanos proceden de trayectorias e inspiraciones distintas.

En la sala, los trabajos se suceden, se enfrentan y se responden en un espacio donde el visitante puede tardar en reconocer qué pieza pertenece a cada hermano. En esa incertidumbre se encuentra una de las claves de la exposición.
Rostros borrosos y andróginos, miradas suspendidas entre la angustia y la serenidad, telas crudas recorridas por líneas negras y grandes composiciones de verdes, rosas, rojos, azules y ocres construyen todo un paisaje en transformación.
Igualmente, las esculturas participan del mismo juego. Algunas parecen inicialmente piedras, minerales o fragmentos de una ruina, pero, al aproximarse, el espectador comienza a reconocer la insinuación de un rostro que nunca termina de revelarse.

UNA EXPOSICIÓN QUE "FUSIONA" LAS MIRADAS DE DOS HERMANOS
Durante la presentación, el comisario de la muestra ha explicado que la instalación de CaixaForum Madrid es un recorrido "fusionado" a modo de pequeño laberinto en el que "todo parece estar en tránsito" y donde, salvo que se conozcan bien las trayectorias de los dos artistas, no siempre resulta sencillo distinguir dónde está uno y dónde está el otro.
Los hermanos comparten, según Barro, una manera de llevar la imagen hacia lo extraño y un interés por aquello que se resiste a ser reconocido. Javier Forteza se aproxima a ese territorio principalmente mediante el rostro, influido también por su profesión de dermatólogo, mientras que Rafa lo hace desde un lenguaje más cercano a la abstracción, el símbolo y lo surreal.

"Aquí todas son sospechas infundadas", ha señalado el comisario, quien ha definido la muestra como una experiencia sensorial en la que el visitante es libre de "imaginar abismos".
Barro ha recurrido a la niebla como metáfora para explicar unas obras que no permiten alcanzar del todo el fondo de la imagen. En las obras de Javier Forteza, los rostros forman secuencias móviles que oscilan entre el dolor y la calma. En las de Rafa, las imágenes adquieren espesor, se fragmentan y parecen cristalizar sobre la superficie.
"EL RUMOR GENERA UN RUIDO"
Rafa Forteza (Palma, 1955) ha explicado que el título de la exposición alude a las informaciones previas, prejuicios y opiniones que condicionan la forma de mirar. "El rumor al final genera un ruido", ha afirmado.

Que los artistas sean hermanos, que ambos hayan nacido en Mallorca o que sus obras tengan necesariamente que parecerse son algunas de las ideas preconcebidas con las que el visitante puede llegar a la exposición. Todas ellas funcionan, a juicio del creador, como "rumores" que se interponen entre la persona y su primera impresión.
La propuesta consiste precisamente en silenciar ese ruido y permitir que cada espectador establezca una relación propia con las obras. "Es muy importante no dejarse nunca llevar por opiniones y ser tú quien tenga esa primera mirada ante las cosas", ha defendido Rafa Forteza.
El artista considera menos importante conocer los secretos del proceso creativo o la historia concreta que hay detrás de un cuadro que preguntarse qué provoca ese cuadro en quien lo contempla.
En su opinión, son las convenciones culturales y el lenguaje los que permiten nombrar y ordenar la realidad, aunque una misma cosa pueda expresarse con palabras y sonidos diferentes. "Todo es abstracto en el fondo", ha asegurado.
Esa conciencia permite acercarse a una pintura como se contempla un bosque o un paisaje, dejándose llevar antes de identificar cada árbol, cada accidente geográfico o cada material. "El arte no hay que explicarlo, porque si no, no haría el cuadro. Si ya lo puedo explicar con el lenguaje, ¿para qué hago el cuadro?", ha planteado.
OBSERVAR, MIRAR Y VER
Aunque no empezó a crear como consecuencia de su profesión, Javier Forteza (Palma, 1960) ha reconocido que la dermatología ha reforzado su capacidad de observación y su atención a los pequeños matices. "La piel me tiene que hablar", ha afirmado durante la presentación.

Según ha explicado, ese mismo proceso se traslada a sus cuadros, donde varias caras pueden parecer iguales a primera vista, aunque una observación más profunda descubre diferencias en la expresión, el gesto o el color.
Para el artista, "observar, mirar y ver" son tres acciones distintas. Primero hay que detenerse ante algo, después dirigir conscientemente la mirada y, solo al final, llegar a ver.
Sus pinturas reclaman al espectador ese tiempo de dedicación. "Yo busco que la persona sienta. ¿Qué sientes? Eso es lo que te tienes que preguntar", ha resumido.
UN VÍNCULO "CASI GENÉTICO"
La exposición permite descubrir de este modo la relación artística de dos hermanos que comenzaron a pintar desde muy jóvenes, alentados por la sensibilidad de su padre y por un ambiente familiar en el que la belleza ocupaba un lugar importante. "Hemos pintado siempre en casa, desde pequeños. La pintura la llevamos dentro", han explicado.
Más tarde vivieron juntos en Barcelona, cuando Rafa estudiaba Arquitectura y Javier comenzaba Medicina. Al abandonar el primero la carrera para dedicarse al arte, Javier también se planteó dejar sus estudios, aunque fue su hermano quien le animó a continuar con la profesión médica.
"He mamado mucho a Rafa", ha reconocido Javier sobre sus influencias artísticas, al tiempo que ha remarcado que la conversación entre ambos se basa en una sensibilidad que han adquirido desde la infancia. Un vínculo único que durante la presentación han descrito, desde el humor, como una suerte de destino "genético".
'Rumores infundados. Javier y Rafa Forteza' permanecerá abierta en CaixaForum Madrid hasta el próximo 2 de noviembre y podrá visitarse, con entrada gratuita, de 10 a 20 horas. La exposición está organizada por la Fundación 'la Caixa' en colaboración con Es Baluard Museu d'Art Contemporani de Palma y cuenta con un servicio gratuito de educadores todos los días, de 11.30 a 13.30 y de 17.30 a 19.30 horas.






