UGT afirma que la coyuntura estival agraria y del sector servicios "marcan la evolución del paro en agosto"

    LOGROÑO, 2 (EUROPA PRESS)

   La Rioja ha aumentado el desempleo en agosto en 18 personas, la mayoría de ellas mujeres (+92), pese al acusado descenso del paro registrado en el sector agrario, "marcado por la campaña de recogida de uva, con 107 personas paradas menos", ha señalado UGT. Mientras, el sector Servicios ha reflejado un aumento de 125 personas en los servicios públicos de empleo.

    El volumen de contratación se mantiene estable e incluso aumenta notablemente con respecto al año pasado, si bien se observa un descenso de la contratación indefinida con respecto al mes anterior, bajando hasta el 26,23 por ciento, debido a la naturaleza esencialmente temporal del empleo en verano.

    Por otro lado, la afiliación a la Seguridad Social también cae este mes en el caso de Régimen General, con 532 altas menos, fruto de la suspensión temporal de actividad del sector educativo, que registra una caída -habitual en este mes- de 329 personas; también cabe destacar la mala praxis de ciertas empresas de la Industria manufacturera, que registra una caída -también habitual este mes- de 361 afiliados menos, vinculada a periodos vacacionales extensos o con finalizaciones de contratos eventuales con expectativas de continuidad en próximos meses.

    De hecho, ambos subsectores se recuperan habitualmente cada año durante el mes de septiembre. Por el contrario, el Régimen General agrario registra este mes 509 altas más que el mes anterior fruto de la mayor actividad en el campo.

    En definitiva, si aislamos la coyuntura estival, el empleo se mantiene ciertamente estable en La Rioja. Una estabilidad que, no obstante, tampoco permite reducir el volumen de personas desempleadas que buscan su primer empleo o de personas paradas de larga duración. Por ello, es necesario conocer las primeras conclusiones del Plan de Formación y Empleo de La Rioja para analizar aquellos ejes que ajustar para ofrecer respuestas adecuadas a estos colectivos que siguen sin mejorar su empleabilidad.

    Por otro lado, la mejora de la calidad del empleo debe completarse con la culminación de las reformas pendientes para seguir avanzando hacia un mercado de trabajo más justo y con mayores niveles de protección para las personas trabajadoras. En este sentido, es fundamental avanzar hacia un modelo productivo basado en el empleo de calidad, mejores salarios y una mayor productividad.

    Por ello, es preciso reforzar la protección de las personas trabajadoras, para lo que resulta prioritario abordar la regulación del despido de manera que garantice una protección efectiva frente al despido improcedente. Junto con el refuerzo de los derechos laborales, resulta prioritario un incremento de los salarios que permita a las personas trabajadoras recuperar poder de compra, de modo que la fortaleza que muestran el empleo y la actividad económica debe trasladarse de forma clara a las nóminas, con subidas salariales que consoliden la recuperación del poder adquisitivo y reduzcan las brechas retributivas entre sectores.