El PAM gana unas elecciones legislativas en Marruecos marcadas por una abstención superior al 60%
Mohamed VI deberá designar al próximo jefe de Gobierno de entre las filas del partido, con Lekjaa como principal favorito
MADRID, 24 (EUROPA PRESS)
El Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), parte de la actual coalición tripartita gubernamental en Marruecos, se ha impuesto en las elecciones legislativas celebradas este miércoles con cerca de un centenar de los 395 escaños del Parlamento, en una votación marcada por la elevada abstención, que supera el 60%, según los primeros resultados provisionales.
El ministro del Interior marroquí, Abdeluafi Laftit, ha indicado que el PAM marcha en cabeza del recuento en las elecciones a la Cámara de Representantes con 97 escaños, con la Agrupación Nacional de Independientes (RNI), hasta ahora principal socio de la coalición, en segundo lugar con 66 escaños. De esta forma, ambos partidos intercambiarían puestos respecto a los comicios de 2021.
En tercer lugar figura el Partido Istiqlal (PI), la tercera pata de la coalición, que mantiene el tercer puesto que ya obtuvo hace cinco años al hacerse con 65 escaños, solo uno menos que el RNI. Por su parte, el islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) recaba 54 escaños y logra resurgir parcialmente tras su debacle en 2021, cuando solo obtuvo trece representantes después de encabezar el Ejecutivo con 125 asientos en la Cámara de Representantes.
Laftit ha detallado que por detrás se sitúan el Movimiento Popular (MP), con 29 escaños; la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP), con 26; el Partido del Progreso y del Socialismo (PPS), con 19; la Unión Constitucional (UC), con 17; el Movimiento Democrático y Social (MDS), con 8; la Alianza de la Izquierda (AG), también con 8 ; el Frente de Fuerzas Democráticas (FFD), con dos; el Partido de la Equidad (PE), igualmente con dos; y el Partido de los Neodemócratas (PND) y el Partido de la Unidad y la Democracia (PUD), ambos con uno.
LA ABSTENCIÓN, LA PRINCIPAL OPCIÓN
Por último, ha señalado que la tasa de participación ha sido del 38,08%, según ha recogido la agencia estatal marroquí de noticias, MAP, confirmando los análisis que apuntaban a una fuerte abstención, especialmente entre los jóvenes, en unas elecciones marcadas por el creciente desencanto con la situación política y económica, así como por las tensiones con España derivada de la crisis de finales de julio con la entrada irregular de decenas de miles de personas a Ceuta.
El dato de participación supone un claro descenso con respecto a las últimas elecciones de 2021, cuando fue del 50,88% y está también por debajo del registrado en 2016, cuando se situó en el 42,27% en 2016, si bien es superior al 37% que se registró en los comicios de 2007, hasta ahora la cifra más baja.
Los medios marroquíes han resaltado que la movilización ha sido particularmente alta en lo que Marruecos denomina Provincias del Sur, el territorio de la antigua colonia española del Sáhara Occidental. Así, en la región de El Aaiún- Saguía el Hamra, fue del 77% mientras que en Dajla- Río de Oro se situó en el 65,42%.
¿Y AHORA QUÉ?
Una vez que se anuncien los resultados oficiales de los comicios, en virtud del artículo 47 de la Constitución marroquí el rey Mohamed VI debe nombrar al jefe de Gobierno de entre los miembros del partido político que haya resultado vencedor, en esta ocasión el PAM, partido fundado en 2008 por Fuad Alí al Himma, amigo desde la infancia del monarca y uno de sus principales consejeros.
No obstante, el rey no tiene por qué designar como primer ministro al líder de la formación que haya obtenido más escaños, como ya ocurrió en 2017. Entonces, tras cinco meses de impás sin que el líder del PJD, Abdelilá Benkiran, consiguiera formar gobierno y tras haber ejercido como primer ministro desde los comicios de 2011, Mohamed VI terminó nombrando a Saad Eddin El Othmani para el cargo.
En el caso actual del PAM, la formación cuenta con una dirección colegiada desde febrero de 2024 compuesta por Fatima-Zahra El Mansuri, Mehdi Bensaid y Fatima Saadi.
Sin embargo, la llegada al partido el pasado mes de febrero de Fuzi Lekjaa, ministro delegado de Presupuesto y presidente de la Federación Marroquí de Fútbol, le sitúa al frente de todas las quinielas para ocupar este puesto, máxime cuando además Marruecos coorganizará junto a España y Portugal el Mundial de Fútbol 2030 y aspira, como él mismo ha dicho en repetidas ocasiones, a albergar la final.







