Pakistán rechaza las acusaciones de Afganistán sobre supuesto apoyo a Estado Islámico y "subversión"

Los talibán asegura que sus fuerzas mataron a cerca de 30 sospechosos en Nuristán que cruzaron la frontera con presunto apoyo paquistaní

Archivo - Imagen de archivo de efectivos del Ejército de Pakistán.
Archivo - Imagen de archivo de efectivos del Ejército de Pakistán.-/Ppi Via Zuma Press Wire/Dpa - Archivo

MADRID, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Pakistán ha rechazado este domingo las acusaciones vertidas por las autoridades instauradas por los talibán en Afganistán tras hacerse con el control del país en agosto de 2021 sobre su respaldo a células vinculadas al grupo yihadista Estado Islámico, después de una operación de las fuerzas afganas en la provincia de Nuristán (este).

El Ministerio de Información paquistaní ha señalado en un comunicado en redes sociales que estas acusaciones son "frívolas" e "infundadas", antes de negar que sus fuerzas de seguridad o agencias de Inteligencia están implicadas en "cualquier enfrentamiento interno en Nuristán o en cualquier otra parte de Afganistán".

Además, ha rechazado que sus agentes están detrás de labores de "reclutamiento o entrenamiento de antiguo personal de seguridad afgano", al tiempo que ha negado que dé apoyo a Estado Islámico. "No se ha presentado ni una sola prueba que sustente la implicación de Pakistán", ha reiterado.

La cartera ha argüido que el vídeo que circula en redes sociales para respaldar las acusaciones "muestra a unos pocos individuos desarmados, que ni siquiera están vestidos o equipados adecuadamente, siendo detenidos en lo que parece ser una grabación preparada de antemano por el régimen talibán afgano, conocido por sus mentiras y afirmaciones inventadas".

"La presencia y las actividades de grupos terroristas de todo tipo dentro de Afganistán están bien documentadas, incluso en sucesivos informes de Naciones Unidas y de otras organizaciones internacionales neutrales", ha dicho, al tiempo que ha insistido en que "los intentos de inventar una conexión paquistaní no pueden ocultar la realidad de que estos grupos terroristas siguen encontrando refugio y un entorno propicio para su expansión en territorio afgano".

"Resulta especialmente irónico que el régimen talibán afgano acuse a Pakistán de apoyar el terrorismo mientras las organizaciones terroristas que operan desde Afganistán siguen representando una amenaza directa para Pakistán y para la seguridad regional", ha sostenido, al tiempo que ha acusado a Kabul de "desviar la atención de la disidencia interna y de la opresión que sufren mujeres, niños y minorías".

LAS ACUSACIONES DE KABUL

El mensaje llega en respuesta a un comunicado del Ministerio de Defensa afgano en el que los talibán afirmaron que grupos vinculados a Estado islámico habían cruzado la frontera en Nuristán con apoyo de milicias paquistaníes, antes de agregar que las fuerzas de seguridad mataron a 28 sospechosos y detuvieron a más de 30, apuntando directamente a Islamabad por apoyo a actividades de "subversión".

"Cabe destacar que la mayoría de los individuos utilizados en este complot eran exmilitares del antiguo régimen", ha señalado la cartera afgana en un comunicado en redes sociales, en el que insiste en que "los servicios de Inteligencia paquistaníes los habían trasladado a Pakistán bajo la promesa de gestionar su asilo en el extranjero y de que percibirían salarios elevados".

"Sin embargo, a su llegada a Pakistán, fueron trasladados de inmediato a campamentos situados al otro lado de la Línea Durand --nombre de la frontera común--, establecidos por el Ejército paquistaní y el ISI --los servicios de Inteligencia paquistaníes--. Tras recibir un entrenamiento militar de corta duración, fueron enviados a Afganistán para generar inseguridad en algunas zonas de la provincia de Nuristán", ha esgrimido.

Por último, ha aconsejado a los países de la regiónque "permanezcan vigilantes ante las actividades del Ejército paquistaní, que busca nuevamente desestabilizar la región y está implicado en exportar el conflicto desde pakistán, entrenar a personas hostiles y desplegarlas en otros países para crear inseguridad".

La zona fronteriza entre Afganistán y Pakistán ha sido desde hace años escenario de inseguridad, especialmente a causa de los ataques por parte de TTP, en medio de acusaciones de Islamabad a India y los talibán afganos por su presunto apoyo a la organización, algo rechazado desde Nueva Delhi y Kabul.

Estas tensiones derivaron a finales de febrero en un nuevo conflicto entre Pakistán y Afganistán tras una serie de bombardeos por parte de Islamabad contra supuestos objetivos de TTP. A pesar de que las partes alcanzaron un alto el fuego, durante los últimos meses se han registrado varios cruces de ataques.