Solo el 10% de los hoteles logra un impacto real de la IA pese a que su adopción supera el 50%, según RateGain

MADRID 15 Sep. (EUROPA PRESS) -

Más de la mitad de las cadenas y establecimientos hoteleros ha integrado o está en proceso de adquirir herramientas de inteligencia artificial generativa, aunque menos del 10% ha registrado una reducción del trabajo manual superior al 30%.

Así lo revela la tercera edición del informe sectorial The State of Distribution 2026, elaborado de forma conjunta por el Jonathan M.

Tisch Center of Hospitality de la Universidad de Nueva York (NYU SPS), la firma de tecnología para viajes RateGain y la asociación HEDNA.

El estudio, confeccionado a partir de datos recopilados entre más de 270 marcas y 58.000 establecimientos en 53 países, advierte de una brecha considerable entre la adopción tecnológica y su rendimiento efectivo.

Esta disparidad responde principalmente a la falta de gobernanza, las dudas sobre la privacidad de los datos y la prudencia de los equipos comerciales, que utilizan la IA como un sistema de asistencia operativa pero evitan otorgarle autonomía para la toma de decisiones independientes.

En este contexto, la mayor ineficiencia operativa sigue siendo la elaboración manual de informes, a la que el 80% de los profesionales del sector destina entre uno y dos días a la semana.

El análisis resalta además un desacoplamiento entre las inversiones comerciales y la respuesta del mercado. A pesar de que la infraestructura para la venta directa está extendida por casi la totalidad del sector, las agencias de viajes en línea (OTA) continúan duplicando el volumen de reservas frente a los canales propios de los hoteles.

Al mismo tiempo, el auge de los motores de búsqueda impulsados por IA ya genera un flujo medible de reservas directas, si bien el 55% de los establecimientos admite no haber adaptado todavía su estrategia de distribución a esta nueva vía de captura de demanda.

Por perfiles de negocio, la investigación identifica a las cadenas hoteleras de tamaño medio como el segmento operativo más eficiente.

Su estructura les permite realizar inversiones tecnológicas especializadas manteniendo la agilidad organizativa necesaria para evitar la fragmentación de datos que afecta a los grandes grupos.

Por último, el informe constata un incremento generalizado en los presupuestos tecnológicos del sector, aunque orientados de forma prioritaria a optimizar e integrar las herramientas ya existentes en lugar de incorporar nuevas plataformas.