Bruselas pide a los países reducir el consumo de gas y electricidad ante los bajos niveles de reservas
Asegura que no hay riesgos inmediatos para el suministro pero advierte de que la situación sigue siendo "difícil"

BRUSELAS, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -
El comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, ha pedido a los Estados miembro que estudien medidas para reducir el consumo de gas y electricidad de cara al invierno ante unos niveles de almacenamiento "excepcionalmente bajos" y la volatilidad de los precios, aunque ha descartado por el momento riesgos inmediatos para la seguridad del suministro.
"Debemos continuar nuestro trabajo de preparación. Aprovechar la flexibilidad que ofrece el Reglamento sobre el almacenamiento de gas y reducir el objetivo de llenado al 80% puede ayudar a aliviar la presión inmediata sobre los precios y los costes de reposición de las reservas. No obstante, cuando proceda, les invito a considerar la adopción o el mantenimiento de medidas que puedan sostener las inyecciones en las reservas o reducir la demanda de gas y electricidad durante el tiempo que sea necesario" ha señalado en una carta dirigida a los titulares de Energía de la UE, a la que ha tenido acceso Europa Press.
Entre las opciones planteadas por el responsable europeo figura rebajar el consumo eléctrico en las horas punta, ya que, según explica, "puede reducir directamente la demanda de gas" porque las centrales de gas "suelen ser la fuente marginal de generación de electricidad" en esos momentos.
El político danés apunta además a hacer "el mejor uso" de los contadores inteligentes y fomentar una mayor flexibilidad de la demanda a través del mercado minorista, así como limitar las temperaturas en edificios públicos, evitar la calefacción en exteriores y apagar durante la noche el alumbrado público que no sea necesario.
En este sentido, recuerda que las medidas "voluntarias y bien planificadas" para reducir el consumo demostraron ser "útiles" durante la crisis energética de 2022 y defiende aprovechar las lecciones aprendidas entonces para afrontar el escenario actual.
La petición llega después de que la situación de los mercados mundiales de gas en términos de suministro y volatilidad de precios "no haya mejorado" desde el pasado mes de marzo, a lo que se ha sumado un verano "excepcionalmente seco y caluroso" que "ha ejercido una presión adicional sobre los sistemas eléctricos" de varios Estados miembro.
Como consecuencia, los precios se han mantenido "altos y volátiles" y el ritmo de llenado de las reservas se ha reducido por el mayor uso de gas para producir electricidad, una situación que lleva al comisario a advertir de una "crisis de precios vinculada a una crisis de suministro".
"Aunque el almacenamiento de gas de la UE se encuentra en niveles excepcionalmente bajos y la situación sigue siendo difícil, actualmente no existen riesgos inmediatos para la seguridad del suministro", asegura Jorgensen, que destaca el mercado interior de la energía como un activo "clave" para la resiliencia del sistema europeo.
Pese a este escenario, el comisario sostiene que la situación es "muy diferente" a la del invierno de 2021 y que la Unión está "colectivamente mucho mejor preparada" gracias al desarrollo de nueva capacidad para importar gas natural licuado (GNL), el aumento sostenido de la generación eólica y solar y la reducción de la demanda de gas.
De cara a los próximos meses, Jorgensen plantea además aprovechar la flexibilidad que ofrece el Reglamento sobre almacenamiento de gas y reducir al 80% el objetivo de llenado, una posibilidad que, según señala, puede ayudar a "aliviar la presión inmediata sobre los precios y los costes" de reponer las reservas.
Los planes nacionales de prevención y emergencia incluyen asimismo otras herramientas que podrían activarse "si fuera necesario", entre ellas contratos de gas interrumpibles o el cambio a otros combustibles para producir electricidad.
En cuanto a las medidas nacionales para contener la factura energética, el responsable europeo advierte de que cualquier intervención sobre los precios debe definirse "con cuidado" y estar "bien dirigida" y limitada en el tiempo para evitar mantener o incluso aumentar innecesariamente el consumo de gas, generar efectos negativos en otros países o distorsionar el mercado interior.







