Dejar un piso compartido sin modificar el contrato puede hacerte responsable de los impagos

MADRID 27 Sep. (EUROPA PRESS) -
Alquiler Seguro ha advertido de que la persona que abandona un piso compartido y es sustituida por otra sin informar al arrendador ni modificar el contrato de alquiler puede seguir respondiendo de las obligaciones derivadas del contrato, mientras que el nuevo ocupante no adquiere derechos sobre la vivienda.
El responsable del departamento jurídico de Alquiler Seguro, Carlos Sánchez, ha explicado a Europa Press que si un arrendatario incorpora a un amigo para sustituirle en el inmueble y el cambio no se comunica al propietario ni se formaliza mediante un anexo al contrato, "el anterior arrendatario sigue sujeto a las obligaciones derivadas de ese contrato".
Al mismo tiempo, el nuevo residente, aunque ocupe de hecho la vivienda, "verdaderamente no ha adquirido ningún derecho".
Según Sánchez, en este supuesto el propietario estaría en disposición de solicitar al nuevo ocupante que abandone la vivienda, al considerar que se trataría "de facto" de un supuesto de ocupación.
La compañía ha advertido de que esta situación se produce con frecuencia en los pisos compartidos, donde la rotación de inquilinos puede llevar a sustituir informalmente a un compañero para evitar trámites. Según Alquiler Seguro, esta práctica deja en un limbo tanto al inquilino que se marcha como a la persona que entra en su lugar.
Además, recuerda que la diferencia con el alquiler por habitaciones resulta relevante a efectos legales. Mientras que en un piso compartido existe un único contrato de alquiler en el que figuran varios arrendatarios, en el alquiler por habitaciones cada ocupante suscribe un contrato individual por su estancia.
En el caso del alquiler compartido, todos los inquilinos que figuran en el contrato asumen solidariamente las obligaciones relativas a la renta y al cuidado del inmueble. Por ello, si uno abandona la vivienda sin formalizar su salida, puede seguir respondiendo de las obligaciones contractuales, incluido el pago de posibles deudas generadas posteriormente por el nuevo ocupante.
En cambio, Sánchez ha señalado que en un alquiler por habitaciones cada inquilino responde individualmente de las obligaciones vinculadas a la estancia que figura en su contrato. Así, si un compañero abandona el inmueble y causa posteriormente daños en su habitación, el ocupante de otra estancia no tendría por qué responder por esos daños, más allá de las zonas compartidas y de las obligaciones que correspondan a cada contrato.
La falta de actualización del contrato también puede tener consecuencias sobre la fianza. Alquiler Seguro advierte de que el inquilino que abandona informalmente la vivienda puede carecer de una vía legal para reclamar su parte de la fianza al finalizar el contrato, mientras que quien entra y no figura como titular tampoco puede acreditar formalmente el alquiler para solicitar determinadas ayudas o beneficios fiscales.
Además, la compañía alerta de posibles problemas con los seguros del hogar y de responsabilidad civil cuando los residentes de la vivienda no coinciden con los titulares del contrato. En estos casos, señala, un incidente provocado por el nuevo ocupante podría generar problemas de cobertura y hacer recaer sobre los titulares legales el coste de los daños o de posibles indemnizaciones.
Por ello, Alquiler Seguro recomienda comunicar al propietario cualquier cambio en la convivencia y formalizar las correspondientes modificaciones contractuales para que el contrato refleje quién reside efectivamente en la vivienda.







