Preocupaciones sociales y de la Generación Z copan el palmarés de Russafa Escènica-Festival de Tardor

Clausura de Russafa Escènica-Festival de Tardor
Clausura de Russafa Escènica-Festival de TardorRUSSAFA ESCÈNICA-FESTIVAL DE TARDOR

    VALÈNCIA, 28 (EUROPA PRESS)

   Preocupaciones sociales y los problemas de la llamada Generación Z copan el palmarés de Russafa Escènica-Festival de Tardor, que ha otorgado los dos premios de su XVI edición.

   El teatro físico de 'Dalt del més amunt', de la formación Misèria i Companyia, ha recibido el Premi Llavor, concedido por los programadores de artes escénicas que visitan el festival con el objetivo de hacer un encuentro con los jóvenes creadores programados y para ver las icónicas obras breves del festival valenciano, representadas en espacios no convencionales del barrio de Ruzafa. Propuestas que este año giraban alrededor del lema 'Sagrada i profana' desde disciplinas como la danza, títeres, cabaré o teatro de texto.

   Entre las diez obras de 30 minutos de duración que desde el 16 al 27 de septiembre ha ofrecido Russafa Escènica, han elegido esta comedia que mezcla movimiento y diálogos para hablar de aporofobia, precariedad, gentrificación y problemas de acceso a la vivienda mientras la pareja de amigos protagonista sufre un brote de sarna. Nara Pérez y Daniel Tormo son los autores, directores e intérpretes de una creación para la que han contado con la colaboración del dramaturgo David Sánchez Pacheco.

   El jurado de la segunda edición de este reconocimiento ha destacado "el gran dominio del cuerpo" mostrado por los actores, así como la "mirada crítica y a la vez irónica sobre la necesidad humana de la proximidad y también sobre los obstáculos sociales y económicos que se interponen", valorando positivamente su trasfondo social y que "es el reflejo de una generación".

    'Dalt del més amunt' también ha recibido una mención especial dentro de la resolución del X Premi de Dramtúrgia SGAE - Russafa Escènica, que ha ganado la comedia musical 'Santa'. Ana Dayo y María Sáez son las autoras, directoras e intérpretes de una original propuesta que nace inspirada por el libro Instrucción de novicias. Muestra la reacción de una joven que se da cuenta de las similitudes entre su cotidianidad y los sacrificios de la vida conventual.

   Reclusiones en espacios mínimos o renuncias alimentarias y económicas son solo algunos de los rituales de sufrimiento que el espectáculo aborda con un estilo muy personal. Integrando el lenguaje musical, se da espacio a la salud mental sin perder la proximidad y comicidad en diálogos y canciones con "capacidad para indagar, desde el humor y la mirada crítica, en las similitudes entre los comportamientos de las santas barrocas y determinadas conductas de la sociedad actual", detalla el acta emitida por el jurado.

   Una de las características decisivas ha sido "la idoneidad de la propuesta para profundizar en sus planteamientos y crecer" a la hora de elegirla para recibir un premio que, gracias a la colaboración Russafa Escènica con la Fundación SGAE, comporta una dotación económica de 1.000 euro para el trabajo sobre la dramaturgia, con el objetivo de alargar la duración actual de la obra de 30 a un mínimo de 60 minutos. Un proceso para el que contarán con el asesoramiento del autor y director de escena Sergio Serrano y del qué mostrarán los primeros frutos en una lectura dramatizada que acogerá la sede valenciana de la SGAE en 2027.

   Las 23 propuestas escénicas de Russafa Escènica - Festival de Tardor, entre espectáculos breves y de larga duración, junto con las 11 actividades paralelas organizadas, han atraído a más de 5.600 personas. Se ha registrado cerca de un 80% de ocupación en las representaciones y un 119% en cuanto a los talleres, encuentros y otras propuestas que han completado la programación del festival. Esto supone una ocupación global de casi el 82%.

   LAMENTA QUE NO SE HAN RESUELTO AYUDAS DEL IVC

   La organización considera "muy positiva la respuesta del público y del sector a esta cita", aunque lamenta que "por primera vez se cierre una edición sin que se haya resuelto (ni tan siquiera provisionalmente) la orden de ayudas a festivales del Institut Valencià de Cultura (IVC) de la que depende gran parte del presupuesto ya ejecutado en la celebración del festival".

   Entre las novedades de este año, el festival ha creado iniciativas para acercar las artes escénicas al público, como por ejemplo una visita guiada por el que fue 'el Broadway valenciano' en el primer tercio del siglo XX, el barrio de Ruzafa. O una 'Clínica de espectadores', donde estudiantes de artes escénicas y colectivos de la tercera edad han disfrutado juntos de una parte de la programación para compartir después sus impresiones.

   "La calidad artística de los proyectos que recibimos cada vuelta que abrimos la candidatura para participar nos da una idea del dinamismo de la escena valenciana", defiende Jerónimo Cornelles, director del festival, frente quienes piensan que el panorama cultural valenciano es deficiente.

   "Lo estamos viendo estos días. Se puede acompañar a la cultura o se puede intentar dejarla morir", aseguran desde Russafa Escènica, remarcando que "solo hace falta que las personas que están en lugares donde se pueden tomar decisiones apuesten por nuestros creadores jóvenes, por quienes será el relevo generacional. Dar un paso adelante es simplemente una cuestión de voluntad", concluye.