Un estudio de la UPV indica que solo Eslovenia avanza al ritmo necesario para cumplir objetivos de calidad de ríos 2030

Investigadoras del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la Universitat Politècnica de València (IIAMA-UPV) María Pachés Giner y Remedios Martínez.
Investigadoras del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la Universitat Politècnica de València (IIAMA-UPV) María Pachés Giner y Remedios Martínez.UPV

   VALÈNCIA, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Un estudio liderado por la Universitat Politècnica de València (UPV) indica que únicamente Eslovenia avanza al ritmo necesario para cumplir los objetivos de calidad de ríos europeos en 2030. Este trabajo señala que España y Bulgaria presentan "las situaciones más críticas en sus ríos, pues se combinan niveles elevados de contaminación con una evolución desfavorable en alguno de los parámetros analizados".

    El estudio constata "una mejora general de la contaminación de los ríos europeos", pero advierte de que "el ritmo sigue siendo insuficiente en gran parte del continente", ha explicado la institución académica en un comunicado.

   Desde la UPV han expuesto que "la calidad de los ríos europeos ha mejorado durante los últimos años, pero no al ritmo necesario para alcanzar los objetivos ambientales previstos para 2030" y han comentado que esta es "una de las principales conclusiones" del citado estudio.

   Este es un trabajo liderado por las investigadoras del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la Universitat Politècnica de València (IIAMA-UPV) María Pachés Giner y Remedios Martínez, publicado en Environmental Science and Pollution Research.

    El análisis realizado de los datos disponibles entre 2015 y 2021 muestra que la contaminación orgánica disminuyó en 14 de los 18 países estudiados, mientras que las concentraciones de fosfatos descendieron en 11 de los 16 estados para los que existía información suficiente.

   Sin embargo, han matizado desde la UPV, "estas mejoras no garantizan por sí solas el cumplimiento de los objetivos fijados para finales de esta década". "De hecho, aunque siete países presentan actualmente una situación favorable, únicamente Eslovenia mantiene una trayectoria plenamente compatible con los objetivos ambientales de 2030", han detallado.

   Finlandia, Estonia, Irlanda, Italia y Dinamarca también obtienen una valoración positiva, "pero las tendencias observadas indican que deberán mantener o reforzar sus políticas de gestión para alcanzar o conservar los niveles considerados sostenibles".

   "Los resultados muestran que no basta con conocer el estado actual de los ríos. Es fundamental analizar también a qué velocidad está mejorando su calidad y comprobar si ese ritmo permitirá alcanzar los objetivos previstos para 2030", ha explicado María Pachés, autora principal del estudio.

   En el extremo contrario se sitúan Bélgica, Bulgaria, Lituania, Rumanía, Suecia y España, que concentran algunos de los mayores desafíos, ha remarcado la UPV.

   La institución académica ha señalado que España y Bulgaria "presentan las situaciones más críticas, al combinar valores elevados de contaminación con tendencias desfavorables en alguno de los indicadores estudiados".

   "En el caso español el análisis revela que, aunque la carga de contaminación orgánica se ha reducido, continúa siendo elevada y las concentraciones de fosfatos aumentaron durante el periodo 2015-2021".

"REFORZAR"

   "Esta evolución nos aleja de los objetivos ambientales de 2030 y evidencia la necesidad de reforzar las actuaciones destinadas a controlar las aportaciones de nutrientes a los ecosistemas fluviales", ha aseverado Remedios Martínez.

   Para obtener estos resultados, el equipo investigador ha desarrollado el indicador Human Pressure on River Ecosystems (HPRE) -Presión Humana sobre los Ecosistemas Fluviales-, una nueva metodología que permite transformar los datos disponibles en Eurostat en una escala comparable de 0 a 100.

   El indicador combina la demanda bioquímica de oxígeno, relacionada con la contaminación orgánica, y la concentración de fosfatos, asociada al aporte de nutrientes y a los procesos de eutrofización, ha concretado la UPV.

   Además de determinar la situación de cada país, permite calcular su evolución y el ritmo de mejora necesario para alcanzar valores sostenibles en 2030.

RECOGIDA Y TRATAMIENTO

   Las investigadoras han comentado que "la mejora detectada en numerosos países está relacionada, entre otros factores, con los avances en la recogida y tratamiento de aguas residuales y con las normativas destinadas a reducir los vertidos de nutrientes". No obstante, los resultados muestran que será necesario intensificar las medidas en buena parte de Europa, han agregado.

   El indicador HPRE permite así identificar los territorios sometidos a mayor presión, evaluar la eficacia de las políticas aplicadas y orientar las inversiones hacia las zonas donde resulta más urgente intervenir.

   El equipo investigador ha resaltado, no obstante, que se trata de una herramienta de diagnóstico que deberá complementarse con variables biológicas, hidromorfológicas y otros contaminantes para obtener una evaluación ecológica integral.

   "Mejorar la calidad de los ríos europeos exigirá reforzar el control de los vertidos urbanos, industriales y agrícolas, armonizar los sistemas de seguimiento y disponer de series históricas más completas y homogéneas", ha determinado las investigadoras del IIAMA- UPV.

   En el estudio también han participado los investigadores de la Universitat Politècnica de València Petra Amparo López-Jiménez y Modesto Pérez-Sánchez.