Vueling organiza una experiencia de vuelo para niños con TEA para guiarles en cada fase del viaje
La actividad les prepara para cuando realicen un viaje real

BARCELONA, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -
Vueling ha organizado una jornada dirigida a niños con trastorno del espectro autista (TEA), con motivo del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo (2 de abril), para ayudarles a familiarizarse con la experiencia de volar antes de realizar un viaje real, informa en un comunicado este lunes.
La iniciativa, desarrollada en colaboración de las asociaciones Istea y Autisme amb Futur, ha permitido a los participantes conocer de forma anticipada las distintas fases del viaje en avión, en un entorno "controlado y adaptado a sus necesidades".
La jornada ha comenzado con una visita a las oficinas de la compañía, donde una piloto y una tripulante de cabina les han explicado cómo es su día a día y qué ocurre durante un vuelo, y luego el grupo se ha trasladado al Aeropuerto de Barcelona, donde han tenido la oportunidad de explorar el interior de un avión.
Con el apoyo de la piloto de Vueling y miembro de la Fundación Sepla Ayuda, Marta Senso, y de la tripulante de cabina María Vela, así como de otros compañeros, los niños han podido recorrer la cabina, interactuar con la tripulación y participar en una simulación adaptada del proceso de embarque y vuelo.
Tras la visita al avión, el grupo se ha dirigido también a la terminal del aeropuerto, donde ha podido conocer de primera mano el funcionamiento de los servicios de asistencia a pasajeros con necesidades específicas.
VUELOS "ACCESIBLES PARA TODOS"
En este contexto, el personal de Aena les ha presentado el distintivo "Discapacidades Invisibles", una iniciativa orientada a facilitar la identificación y atención de personas "con necesidades no visibles, como el TEA", contribuyendo a que su paso por el aeropuerto sea más accesible, previsible y cómodo.
La directora de Asuntos Corporativos, Marca y Sostenibilidad de Vueling, Sandra Hors, ha destacado que la aerolínea trabaja para que "volar sea una experiencia accesible para todos".
"Para muchos niños con TEA, enfrentarse a un entorno como el aeroportuario puede resultar complejo debido a la cantidad de estímulos. Este tipo de iniciativas les permite familiarizarse con el proceso, reducir la incertidumbre y ganar confianza", ha señalado Hors.







