Experta reivindica que los ciudadanos decidan sobre la IA para frenar la concentración de poder

La profesora Martínez-Bascuñán llama a "no doblegarnos ante profecías interesadas y consentir que se conviertan en políticas públicas"

La profesora de Teoría Política de la Universidad Autónoma de Madrd, Mariám Martínez-Bascuñán.
La profesora de Teoría Política de la Universidad Autónoma de Madrd, Mariám Martínez-Bascuñán.EUROPA PRESS

SANTANDER, 24 Ago. (EUROPA PRESS) -

La profesora de Teoría Política de la Universidad Autónoma de Madrid, Mariám Martínez-Bascuñán, ha reivindicado la capacidad de los ciudadanos a decidir en común sobre la inteligencia artificial (IA) para poder frenar la "concentración de poder" que se está produciendo en torno a su gobernanza, y que está provocando que las democracias estén "perdiendo la batalla" digital.

Así lo ha señalado Martínez-Bascuñán este lunes en el seminario 'Tecnología, ciencia y poder: América Latina y la Unión Europea ante la batalla digital' de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander.

Durante su ponencia, titulada 'La gobernanza global de la IA en un mundo fragmentado', la profesora ha advertido que "la infraestructura sobre la que va a operar una parte eficiente de nuestro razonamiento colectivo está en manos de una minoría con una visión muy determinada del mundo".

Según ha indicado, "el problema no son las plataformas (digitales), sino la concentración de poder, quién las posee", cuyo poder, ha advertido se está "arrebatando" a los ciudadanos "a plena luz del día, en directo y sin darnos cuenta".

La experta ha explicado que la primera concentración de poder es la económica, que se produce cuando un particular "por ser quien es y tener lo que tiene, entra a reorganizar el Estado, a despedir a funcionarios, a desmantelar agencias, sin haber sido elegido por nadie", y la fortuna entra directamente en el poder ejecutivo.

Asimismo, ha indicado que esta concentración de poder también se produce por un tema de autoridad, dado que las ideas de los directivos tecnológicos no se debaten, sino que se "admiran", al ser presentadas como "profecías" en vez de opiniones, para "ajustar la realidad" a los intereses de la industria. "En un futuro no muy lejano un Estado se gobernará como si fuera un CEO", ha avisado.

También se ha referido a la soberanía de la plataforma digital, es decir, la propiedad del espacio donde se produce la conversación pública, dado que "el dueño de la plaza está decidiendo quién entra, quién habla y a quién se oye". Como ejemplo, ha citado a Elon Musk y Twitter, quien "no compra una empresa, compra el espacio de conversación de medio planeta y lo reconfigura a su gusto".

"Primero nos venden una visión del mundo, la democracia no es eficiente, después despliegan su poder para implantarla, es un CEO que va a gobernar el país, y entre las dos cosas desaparece el momento en el que nosotros, que podríamos haber decidido algo, que tenemos algo que decir aquí, pues ni siquiera nos estamos enterando", ha lamentado.

De esta forma, Martínez-Bascuñán ha abogado por "no aceptar una predicción (sobre la IA) como un hecho, sino reconocerla como una predicción y tomarla como una indicación al desafío, no como si fuese una orden"; y "no regular el futuro que la industria anuncia, sino lo que observamos".

"Ese es el papel que nos toca hoy, no doblegarnos ante profecías interesadas y consentir que estas profecías se conviertan en políticas públicas sin pasar por quien tiene realmente poder, que somos nosotros", ha sentenciado.

"MURO REGULATORIO"

La profesora ha manifestado que "el muro más decisivo" en el campo de la gobernanza de la IA es "regulatorio", el cuál se levanta donde "el poder se escapa". Y es que, según ha afirmado, "la visoria más alta de la gobernanza de la IA hoy no pasa entre Europa, Estados Unidos y China, sino que pasa de una manera transversal entre modelos cerrados y modelos abiertos".

"Mientras el modelo tiene dueño, el regulador puede arreglarlo, exigirlo, auditarlo, obligarlo a cerrar, pero un modelo abierto que se descarta en millones de ordenadores, pues ya no hay un dueño al que agarrar", ha dicho.

Por tanto, ha trasladado que "la ley está sujeta, está pensada para sujetar a la empresa", pero "la empresa ha dejado de ser el sitio donde está el poder".

En este punto, ha valorado que "el modelo europeo es, con diferencia, la construcción más noble que ha producido este debate, regula pensando primero en los derechos de las personas y no en cómo ganar la carrera".

Asimismo, se ha referido a la reforma de la Ley de la IA, cuyas exigencias para los sistemas de alto riesgo se pospusieron hasta finales de 2027 y 2028 porque "se escribe la norma antes de tener con qué cumplirla".

Para Martínez-Bascuñán, "la ley de regulación de la IA es lo mejor y lo peor a la vez" ya que, a su juicio, es el "intento más real que existe" pero "no puede aplicar lo que promete" y, además, se enfrenta ahora a "una presión interna de competitividad".

En este sentido, se ha referido a la existencia de una fuerza política "empuja a frenar" por temor a "que tanta regulación termine asfixiando a las empresas europeas frente a las americanas y las chinas".

De esta forma, la profesora ha señalado que en la actualidad se da la "paradoja" de que existe "una soberanía regulatoria que se confiesa incapaz porque no tiene soberanía tecnológica".

Así, ha indicado mientras Europa "tiene ley y le falta capacidad material", América Latina "multiplica leyes y le falta capacidad de aplicarlas y de incidir en los estándares globales".

"Europa regula con fuerza una industria que no posee, América Latina le sobra actividad legislativa, pero le faltan estas dos capacidades", ha apuntado.