Vigilantes de Seguridad pide explicaciones sobre el control de la empresa que se encarga de la seguridad en Sograndio

Centro de Menores de Sograndio, en Oviedo
Centro de Menores de Sograndio, en OviedoEUROPA PRESS ASTURIAS

OVIEDO 27 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Asociación de Vigilantes de Seguridad de Asturias (Avispa) ha emitido este jueves un comunicado en el que habla de falta de control, inspección y supervisión por parte de la empresa adjudicataria del servicio de seguridad en el Centro de Responsabilidad Penal de Menores de Sograndio, en Oviedo.

Según Avispa, ya se han adoptado medidas disciplinarias relacionadas con la introducción y distribución de productos prohibidos entre los internos. Desde la entidad han confirmado el despido de un auxiliar de la compañía tras haberse detectado hechos vinculados a la facilitación de mecheros y tabaco a los jóvenes del centro.

No obstante, han señalado que los hechos denunciados ya habrían sido puestos previamente en conocimiento de la adjudicataria sin que esta haya ofrecido una respuesta efectiva. Avispa Asturias ha cuestionado las actuaciones de comprobación, inspecciones y medidas preventivas adoptadas por la empresa tras recibir las primeras informaciones.

Asimismo, ha subrayado que la intervención ha partido directamente de la Dirección del centro y no de una actuación diligente por parte de la adjudicataria del servicio.

La organización ha advertido además de que la Dirección del recinto se encuentra estudiando la posible expulsión de un vigilante de seguridad por su presunta colaboración en la distribución de estos productos. Ante esta segunda situación, la entidad ha pedido respetar los procedimientos y garantías, al tiempo que ha insistido en analizar cómo se está ejerciendo el control operativo sobre el personal destinado en la instalación.

Finalmente, Avispa Asturias ha exigido explicaciones para esclarecer cuándo se tuvo conocimiento de los hechos y qué mecanismos de supervisión aplicaba. En este sentido, ha defendido que los servicios de seguridad en centros de menores requieren de una prevención activa y una respuesta inmediata, y no únicamente de una presencia física.