Renovado el convenio para que las oficinas de farmacia puedan hacer pruebas rápidas de detección de VIH
OVIEDO 15 Sep. (EUROPA PRESS) -
La consejera de Salud del Gobierno asturiano, Concepción Saavedra, el gerente del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa), Juan José Alonso, y la presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Asturias, Teresa Méndez, han firmado este martes el convenio de colaboración para realizar pruebas rápidas de detección del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) en las oficinas de farmacia.
El acuerdo también favorece la participación de la farmacia comunitaria en la difusión de los programas de Salud Pública vinculados a la prevención y promoción de la salud: cribados de cáncer (colorrectal, mama y cérvix), salud bucodental, control de tabaquismo y control de enfermedades de transmisión sexual (ETS), según ha informado el Colegio de Farmacéuticos.
Añaden que la renovación del convenio permite consolidar una colaboración que se mantiene desde 2016 entre la Consejería de Salud, el Sespa y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Asturias, y que tiene como objetivo facilitar el diagnóstico precoz del VIH acercando la prueba a la población a través de una red sanitaria próxima, accesible y distribuida por todo el territorio.
Actualmente participan en el programa de prueba rápida de VIH 16 oficinas de farmacia: tres en Oviedo, cinco en Gijón, dos en Avilés y una en Cangas de Onís, Mieres, La Felguera y Cangas del Narcea, Lugones y Navia.
La farmacia comunitaria aporta al programa proximidad, confidencialidad y atención por parte de profesionales sanitarios cualificados. Su presencia en todo el territorio permite acercar la prevención y el diagnóstico a personas que, en muchas ocasiones, no acudirían a otros recursos sanitarios.
Los farmacéuticos asturianos llevan casi una década colaborando en este programa. Su labor incluye la información sanitaria, el consejo previo y posterior a la prueba, su realización, la interpretación de los resultados y la derivación al sistema sanitario cuando es necesario.
La prueba consiste en un pequeño pinchazo en el dedo y permite obtener un resultado en unos 20 minutos, siempre acompañado del asesoramiento de un farmacéutico acreditado.
Está dirigida a personas mayores de 16 años que quieran conocer su situación frente al VIH, especialmente cuando hayan tenido alguna práctica de riesgo o consideren que han podido estar expuestas al virus. No está dirigida exclusivamente a ningún colectivo concreto.
Entre las principales situaciones de riesgo se encuentran las relaciones sexuales sin preservativo, compartir material de inyección y el contacto con sangre potencialmente infectada. Las relaciones sexuales sin protección continúan siendo la principal vía de transmisión.
El diagnóstico precoz es especialmente importante porque una persona puede estar infectada por el VIH durante años sin presentar síntomas. Detectar la infección a tiempo permite iniciar el tratamiento lo antes posible, evitar el deterioro de la salud, mejorar la calidad y la esperanza de vida y reducir significativamente el riesgo de transmisión a otras personas.
Actualmente, el VIH es una infección controlable gracias a los tratamientos disponibles. Los avances científicos y terapéuticos de las últimas décadas han transformado el pronóstico de la infección y las personas diagnosticadas y tratadas de forma precoz pueden disfrutar de una elevada calidad de vida y una expectativa de vida muy próxima a la de la población general.
El periodo ventana es el tiempo que transcurre entre una posible infección y el momento en que la prueba puede detectarla con fiabilidad. En este programa se establece en tres meses desde la última práctica de riesgo.
Por tanto, un resultado negativo es plenamente fiable cuando han transcurrido al menos tres meses desde la última práctica de riesgo. Si la exposición ha sido más reciente, puede ser necesario repetir la prueba posteriormente.
En caso de obtener un resultado positivo, este no supone un diagnóstico definitivo de infección por VIH. El resultado debe confirmarse mediante las pruebas correspondientes realizadas en el sistema sanitario. La farmacia facilita la derivación rápida a los servicios sanitarios para completar el proceso diagnóstico.
En 2025, aproximadamente dos de cada tres personas usuarias fueron hombres (67,9%) y cerca del 72% eran de nacionalidad española. Las prácticas de riesgo más frecuentes declaradas fueron las relaciones sexuales vaginales y anales sin preservativo.
La presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Asturias, Teresa Méndez Bravo, confía en que la renovación del convenio permita reforzar la difusión del programa, incrementar progresivamente el número de pruebas realizadas y facilitar el acceso al diagnóstico precoz, manteniendo al mismo tiempo la colaboración con la Consejería de Salud y el Sespa. Afirma que, para la profesión farmacéutica, "esta participación pone de manifiesto el compromiso de las farmacias asturianas con la prevención, la educación sanitaria, el diagnóstico precoz y la mejora de la salud de la población".







