Comienzan las obras para repara los daños por las lluvias en infraestructuras municipales de Cangas del Narcea

OVIEDO 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias del Gobierno asturiano ha comenzado las obras para reparar los daños ocasionados por las lluvias torrenciales del pasado 16 de julio en infraestructuras municipales de L.lamera y Sonande, en Cangas del Narcea. La actuación supone una inversión de 125.250 euros y permitirá recuperar la seguridad y la funcionalidad de los servicios afectados por las fuertes tormentas.

Los trabajos se centran en retirar los sedimentos de lodo, bloques rocosos y restos vegetales acumulados como consecuencia de la gota fría en caminos, pistas, accesos y obras de paso. También limpiarán elementos de drenaje, reconstruirán firmes y plataformas dañadas, y se retirarán materiales de los cauces cuando resulte imprescindible para garantizar la seguridad de las infraestructuras de paso.

El director general de Cooperación Local y Seguridad, Olmo Ron, ha visitado este jueves los trabajos, que forman parte de del programa de obras cooperables que el Gobierno del Principado desarrolla en colaboración con los ayuntamientos para conservar y mejorar las infraestructuras municipales en concejos de menos de 20.000 habitantes.

Posteriormente, Olmo Ron se ha desplazado hasta la Parroquia Rural de Leitariegos, concretamente a Trescastru, donde se han ejecutado otra actuación del programa de obras cooperables para mejorar la seguridad vial y el uso de las infraestructuras públicas en este núcleo rural.

Los trabajos han incluido dos actuaciones con una inversión de 6.362 euros. Por un lado, se ha mejorado el acceso a la capilla, donde se sustituyó el antiguo cierre de madera por una nueva verja metálica de dos hojas sobre mampostería rústica y hormigón, unos trabajos que facilitan el acceso a este espacio, especialmente a menores y personas mayores.

Además, se han llevado a cabo obras para facilitar la evacuación de aguas de la fuente pública y prevenir desbordamientos sobre el camino interior hacia el reguero La Uchera. Para ello, se colocó una tubería de 32 metros, protegida por hormigón, y una arqueta de registro.