La Bienal Climática cierra su primera edición en Avilés

El proyecto ha reunido a más de cuarenta artistas y representantes de distintos colectivos

Autoridades en el balance de la Bienal Climática
Autoridades en el balance de la Bienal ClimáticaBIENAL CLIMÁTICA

OVIEDO, 15 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Bienal Climática: arte, industria y territorio culmina su primera edición tras cien días de programación en Avilés y su entorno, con un balance que pone en valor la capacidad de la cultura para generar espacios de reflexión, participación y colaboración en torno a los retos climáticos, sociales y territoriales del presente. Desde su inauguración el pasado 12 de junio, la Bienal ha desplegado un programa que ha reunido más de 40 artistas y colectivos, exposiciones, encuentros, talleres, paseos, proyecciones, performances y otras propuestas participativas en diferentes espacios de la ciudad y su entorno.

Bajo el lema 'Ensayar lo inesperado', la programación ha abordado las relaciones entre clima, sociedad, industria y territorio desde diferentes perspectivas, situando Avilés como espacio de encuentro entre la creación contemporánea, el pensamiento y los procesos de transformación territorial.

En la presentación del balance de la bienal celebrada hoy en el ayuntamiento de Avilés han acudido Jordi Martí, secretario de Estado de Cultura; Hugo Morán, secretario de Estado del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco); Susana Madera, directora general de Medio Ambiente del Principado de Asturias; Mariví Monteserín, alcaldesa de Avilés; y Carlos Mataix, presidente de la Fundación Atelier itd.

Durante el acto, los secretarios de Estado pusieron el foco en la necesidad de reforzar la colaboración entre distintos ámbitos para abordar la transición ecológica. "Para afrontar la transición ecológica necesitamos cooperación. Necesitamos sumar conocimiento científico, capacidad institucional, experiencia empresarial, creatividad cultural y, sobre todo, participación ciudadana", señaló Hugo Morán, secretario de Estado del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco).

Morán destacó asimismo el papel de los territorios en este proceso y definió la primera edición de la Bienal Climática como un punto de partida. "Desde el Miteco queremos seguir impulsando esa colaboración, y queremos que la transición ecológica sea también una oportunidad para que los territorios puedan contar su propia historia, identificar sus propias capacidades y participar activamente en la construcción de su futuro. Por eso, esta edición de la Bienal Climática no debería entenderse únicamente como un acontecimiento cultural. Debe entenderse como un ensayo", ha comentado.

Por su parte, Jordi Martí, secretario de Estado de Cultura, destacó el carácter experimental de la Bienal y su capacidad para conectar reflexión y práctica.

"Cuando desde el Ministerio de Cultura impulsamos la creación de la Bienal Climática, lo hicimos con el objetivo de convertirla en un nodo de reflexión crítica sobre la emergencia climática y la transición ecosocial para las bienales y festivales de pensamiento nacionales e internacionales. Desde la creación de un modelo de herramientas prácticas para el diseño e implementación sostenible de bienales hasta albergar el encuentro regional de la IBA, pasando por la intervención arquitectónica en la Biblioteca de la Luz, en Avilés, la Bienal ha demostrado su capacidad para unir reflexión teórica y la práctica transformadora", ha dicho.

Tras el acto, Jordi Martí participó en la jornada Hacia una cultura regenerativa, donde presentó un balance de la 1.ª edición de la Bienal a partir del estudio elaborado por Smart&City y el equipo del proyecto, y mantuvo posteriormente un encuentro con representantes de bienales internacionales y festivales de pensamiento.

En ese mismo acto se ha presentado el manual de herramientas sostenibles para bienales, desarrollado a partir de la experiencia de la Bienal Climática con el objetivo de favorecer modelos culturales más sostenibles y facilitar el intercambio de metodologías entre futuras ediciones y proyectos. Esta herramienta pionera y transferible reúne recursos prácticos para integrar criterios de sostenibilidad ambiental, social, económica y cultural en las distintas fases de proyectos culturales y en cuatro áreas: gobernanza, territorio, producción responsable y evaluación integral.

La Bienal culminará el próximo viernes, 18 de septiembre con el diálogo Aprendizajes y legado de la Bienal Climática 2026 y la performance Nueche en Danza. Hasta entonces se celebrarán a lo largo de esta semana, los últimos encuentros, diálogos, talleres, proyecciones y performances, entre los que destacan: la Jornada estatal de la Red de Arte, Ciencia, Tecnología y Sociedad (Red ACTS), el encuentro Festival de lo Común, con conversaciones sobre deliberación pública, diversidad, poder y lenguaje, la proyección de Centinelas del Clima, la deriva por el poblado obrero de Llaranes, el taller Nube Móvil de Rotor Studio y la performance Some Ghosts Look Like Yogurt.

Los últimos días de programación han permitido ampliar las reflexiones de la Bienal a través de diversas actividades, entre ellas el encuentro intergeneracional Activismo y lucha climática: tres generaciones activistas en diálogo organizado por la Factoría Cultural de Avilés encargada también de la presentación de la propuesta de Cecilia Barriga El género de la democracia, en la que exploró las relaciones entre género, democracia y participación a través de su práctica artística. También se han abordado el papel de los refugios climáticos como espacios de cuidado, participación y respuesta colectiva ante la emergencia climática, en un encuentro con Yayo Herrero, entre otras voces invitadas, y la asistencia de Miguel González Suela, subsecretario del MITECO.

La 1.ª edición de la Bienal Climática ha sido impulsada por un Grupo Motor formado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (MIVAU), el Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Avilés, con la coordinación de la Fundación Atelier itd. El proyecto ha contado con el apoyo de la Fundación Daniel y Nina Carasso y del Community Arts Lab by Porticus, así como con la colaboración de diferentes instituciones, organizaciones y agentes vinculados al territorio y a los ámbitos de la cultura, la ciencia, la educación y la acción climática.

Con el cierre de esta 1.ª edición, la Bienal Climática concluye su programación en Avilés, pero plantea su continuidad a través de un conjunto de aprendizajes, herramientas, colaboraciones y procesos compartidos que forman parte de su legado y que podrán seguir desarrollándose en futuras ediciones.

La alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, ha intervenido en el acto para hacer el balance y ha destacado que la bienal ha sabido encontrar en el ecosistema creado en Avilés aquellas herramientas para saber cómo buscar y encontrar esas nuevas respuestas, apoyándose en un liderazgo social compartido entre administración, ciudadanía y agentes sociales.

Monteserín ha subrayado que el éxito de la iniciativa radica en "la definición de un modelo de transformación de ciudad que está basado en la innovación constante y en la creación de redes de colaboración", en el que "la ciudadanía, la administración y también los agentes sociales hemos avanzado juntos otorgando a la cultura un papel imprescindible como factor de humanismo, dinamizador económico y como generador de bienestar".